Por Guillermo Virgili
Lic. en
Ciencia Política
Las dos cosas
Sucedieron los dos hechos que beneficiaron al
presidente de Brasil: Lula tomo nota del
resultado de la primera vuelta y trabajó para revertirlo, y adicionalmente,
Bolsonaro se la creyó ganada y que
la inercia electoral lo beneficiaba y se durmió en los laureles.
Se dio lo ¨inesperado¨ para muchos, pero
factible otros, Lula Da Silva dio vuelta el resultado de la primera vuelta,
ganó un balotage decisivo para Brasil y con importantes implicancias para todo
Sudamérica. La ¨ola azul¨, venía ganando
todos los partidos, pero falló en la final. Venía pintando a todo América
Latina con su color neoconservador, pero tuvo un freno importante, en el país más
significativo y con más influencia en el resto de América después de los
Estados Unidos.
De haber ganado Bolsonaro, la presidenta de
Mexico, Claudia Sheimbaum en Mexico hubiese quedado descolocada en un
continente adverso, obligándola a tomar fuertes decisiones de política
internacional. Y regímenes como el de Milei en Argentina, hubiesen recibido un
espaldarazo para poder reelegir el año que viene. Hoy, ha ganado la perplejidad
en la derecha, y se ha sembrado de dudas todo el panorama político continental.
¿La segunda vuelta, la ganó Lula o la perdió
Bolsonario?. ¿Por qué Lula logró dar vuelta la elección que perdió el 4 de
octubre? Entre las causas principales se pueden enumerar:
·
Lula logró revertir el fenómeno del abstencionismo, e impulsar a amplios
sectores que no había ido a votar en le primera vuelta, que finalmente
participaran y permitieran que el actual presidente creciera más que Bolsonaro
en votos, lo que le dio una ventaja decisiva en su remontada.
·
Bolsonaro se quedó dormido en los
laureles, y la diferencia
a favor de Lula fue aún mayor ya que, por un lado, revirtió la tendencia que
decía que nadie logro dar vuelta en un
balotage el resultado de la primera vuelta, y por el otro dio por tierra
con la tendencia de ¨voto castigo a los oficialismos¨,
que impedía las reelecciones a muchos presidentes, inclusive al mismísimo
Donald Trump en 2021.
¿Y ahora que?
¿Este triunfo de Lula es un nuevo punto de partida para una nueva
oleada progresista, o es apenas un hecho
anecdótico? En América Latina está quedando cada vez más evidente que el
post-progresismo instaurado a principios de siglo XXI, fueron desgastándose y
perdiendo el poder, donde salvo Lula y López Obrador con su sucesora Claudia
Sheinbaum en Mexico, todos, partiendo desde Chavez y Maduro en Venezuela, Petro
en Colombia, los Kirchner en Argentina, Bachelet y Boric en Chile, Lula en
Brasil, Mujica y Vásquez en Uruguay, Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, fueron
cediendo protagonismo a la nueva oleada neo conservadora y pro norteamericana. Pero
esto se produjo, sobre todo por importante cambios sociales e ideológicos.
La aparición del Donald Trump de su segunda
presidencia, y los movimientos post globalización han generado en los tiempos
pre y post pandemia, una nueva sociedad,
acompañada por los profundos cambios tecnológicos, y económicos a medida que se
profundizan los efectos del avance de la sociedad de consumo mundial. Todo ello
ha influido en el resultado de las elecciones de casi todos los países.
La composición social de lo que llamábamos movimientos
populares ha cambiado. Las viejas clases obreras con trabajo formal producto de
las sociedades industrializadas, hoy son resabios minoritarios receptores de
las conquistas sociales que provienen de lo profundo del siglo XX. No son más
el componente social relevante de entonces. Nuevas generaciones de trabajadores
informales, cuentapropistas, con empleos inestables, más dinámicos y más
individualistas, responden a nuevas consignas políticas. Lo que se concebía como ¨campo popular¨, hoy es más heterogéneo,
disperso, diverso y amplio.
Los cambios ideológicos
La composición ideológica de lo que concebíamos
como campo popular también se modificó profundamente. Las ideas que provenían
de antaño, decían que el explotador era
el patrón, el explotado era el trabajador, y la política era la mediación
institucional para lograr el equilibrio social y la justicia social
redistribuyendo la riqueza. La lucha social era contra la ¨burguesía¨.
Hoy el relato ideológico que se impuso sobre
todo en las nuevas generaciones, y en el cual el adversario contra el que hay
que luchar políticamente es distinto. Los
explotadores no son más los patrones, sino ¨los políticos¨, los explotados
son los ciudadanos, y los empresarios también victimas de ¨la política¨ son los
únicos capaces de generar trabajo genuino en la nueva economía. Este relato
caló profundo en la sociedad actual.
La lucha social para muchos hoy, es contra ¨la
política¨. Con ese paradigma, la derecha logró, cambiar el discurso y tomar la
iniciativa social. Lo movilizante, antes era el partido político, el sindicato,
los movimientos sociales hoy fuertemente desprestigiados. Ese papel hoy lo
juegan nuevos actores sociales, los divulgadores, los comunicadores sociales,
las redes, los pastores evangelistas, etc.
Otro tema para plantear a partir de lo sucedido
en Brasil, es la sucesión de los
liderazgos del campo popular. Lula es octogenario. Su sucesora, Dilma
Roussef fue depuesta. Nuevos liderazgos tendrán que surgir para remplazar figuras
como el mismísimo Da Silva tras su enorme hazaña de cuatro mandatos
presidenciales, en vistas a un proyecto de futuro.
Pero el tema es motivo de la próxima nota.
Hasta la próxima.
|
Ideología Presidentes América
Latina |
|
|
CENTRO IZQUIERDA/IZQUIERDA |
CTRO DERECHA/DERECHA |
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Da Silva – BRASIL |
Milei - ARGENTINA |
|
Sheinbaum – MEXICO |
Kast – CHILE |
|
Orsi – URUGUAY |
Paz – BOLIVIA |
|
Arévalo – GUATEMALA |
Noboa – ECUADOR |
|
Rodríguez – VENEZUELA |
Peña – PARAGUAY |
|
Diaz Canel – CUBA |
De la Espriella – COLOMBIA |
|
Ortega - NICARAGUA |
Fujimori - PERU |
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Bukele – EL SALVADOR |
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Mulino – PANAMÁ |
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Asfura - HONDURAS |
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Abinader – REPUBLICA DOMINICANA |
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Fernández – COSTA RICA |