Brasil: ¿la ganó Lula o la perdió Bolsonaro?

 

Por Guillermo Virgili

Lic. en Ciencia Política

Las dos cosas

Sucedieron los dos hechos que beneficiaron al presidente de Brasil: Lula tomo nota del resultado de la primera vuelta y trabajó para revertirlo, y adicionalmente, Bolsonaro se la creyó ganada y que la inercia electoral lo beneficiaba y se durmió en los laureles.

Se dio lo ¨inesperado¨ para muchos, pero factible otros, Lula Da Silva dio vuelta el resultado de la primera vuelta, ganó un balotage decisivo para Brasil y con importantes implicancias para todo Sudamérica. La ¨ola azul¨, venía ganando todos los partidos, pero falló en la final. Venía pintando a todo América Latina con su color neoconservador, pero tuvo un freno importante, en el país más significativo y con más influencia en el resto de América después de los Estados Unidos.

De haber ganado Bolsonaro, la presidenta de Mexico, Claudia Sheimbaum en Mexico hubiese quedado descolocada en un continente adverso, obligándola a tomar fuertes decisiones de política internacional. Y regímenes como el de Milei en Argentina, hubiesen recibido un espaldarazo para poder reelegir el año que viene. Hoy, ha ganado la perplejidad en la derecha, y se ha sembrado de dudas todo el panorama político continental.

¿La segunda vuelta, la ganó Lula o la perdió Bolsonario?. ¿Por qué Lula logró dar vuelta la elección que perdió el 4 de octubre? Entre las causas principales se pueden enumerar:

·         Lula logró revertir el fenómeno del abstencionismo, e impulsar a amplios sectores que no había ido a votar en le primera vuelta, que finalmente participaran y permitieran que el actual presidente creciera más que Bolsonaro en votos, lo que le dio una ventaja decisiva en su remontada.

·         Bolsonaro se quedó dormido en los laureles, y la diferencia a favor de Lula fue aún mayor ya que, por un lado, revirtió la tendencia que decía que nadie logro dar vuelta en un balotage el resultado de la primera vuelta, y por el otro dio por tierra con la tendencia de ¨voto castigo a los oficialismos¨, que impedía las reelecciones a muchos presidentes, inclusive al mismísimo Donald Trump en 2021.

¿Y ahora que?

¿Este triunfo de Lula es un nuevo punto de partida para una nueva oleada progresista, o es apenas un hecho anecdótico? En América Latina está quedando cada vez más evidente que el post-progresismo instaurado a principios de siglo XXI, fueron desgastándose y perdiendo el poder, donde salvo Lula y López Obrador con su sucesora Claudia Sheinbaum en Mexico, todos, partiendo desde Chavez y Maduro en Venezuela, Petro en Colombia, los Kirchner en Argentina, Bachelet y Boric en Chile, Lula en Brasil, Mujica y Vásquez en Uruguay, Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, fueron cediendo protagonismo a la nueva oleada neo conservadora y pro norteamericana. Pero esto se produjo, sobre todo por importante cambios sociales e ideológicos.

La aparición del Donald Trump de su segunda presidencia, y los movimientos post globalización han generado en los tiempos pre y post pandemia, una nueva sociedad, acompañada por los profundos cambios tecnológicos, y económicos a medida que se profundizan los efectos del avance de la sociedad de consumo mundial. Todo ello ha influido en el resultado de las elecciones de casi todos los países.

La composición social de lo que llamábamos movimientos populares ha cambiado. Las viejas clases obreras con trabajo formal producto de las sociedades industrializadas, hoy son resabios minoritarios receptores de las conquistas sociales que provienen de lo profundo del siglo XX. No son más el componente social relevante de entonces. Nuevas generaciones de trabajadores informales, cuentapropistas, con empleos inestables, más dinámicos y más individualistas, responden a nuevas consignas políticas. Lo que se concebía como ¨campo popular¨, hoy es más heterogéneo, disperso, diverso y amplio.

Los cambios ideológicos

La composición ideológica de lo que concebíamos como campo popular también se modificó profundamente. Las ideas que provenían de antaño, decían que el explotador era el patrón, el explotado era el trabajador, y la política era la mediación institucional para lograr el equilibrio social y la justicia social redistribuyendo la riqueza. La lucha social era contra la ¨burguesía¨.

Hoy el relato ideológico que se impuso sobre todo en las nuevas generaciones, y en el cual el adversario contra el que hay que luchar políticamente es distinto. Los explotadores no son más los patrones, sino ¨los políticos¨, los explotados son los ciudadanos, y los empresarios también victimas de ¨la política¨ son los únicos capaces de generar trabajo genuino en la nueva economía. Este relato caló profundo en la sociedad actual.

La lucha social para muchos hoy, es contra ¨la política¨. Con ese paradigma, la derecha logró, cambiar el discurso y tomar la iniciativa social. Lo movilizante, antes era el partido político, el sindicato, los movimientos sociales hoy fuertemente desprestigiados. Ese papel hoy lo juegan nuevos actores sociales, los divulgadores, los comunicadores sociales, las redes, los pastores evangelistas, etc.

Otro tema para plantear a partir de lo sucedido en Brasil, es la sucesión de los liderazgos del campo popular. Lula es octogenario. Su sucesora, Dilma Roussef fue depuesta. Nuevos liderazgos tendrán que surgir para remplazar figuras como el mismísimo Da Silva tras su enorme hazaña de cuatro mandatos presidenciales, en vistas a un proyecto de futuro.

Pero el tema es motivo de la próxima nota. Hasta la próxima.

 

 

 

 

 

Ideología Presidentes América Latina

CENTRO IZQUIERDA/IZQUIERDA

CTRO DERECHA/DERECHA

Da Silva – BRASIL

Milei - ARGENTINA

Sheinbaum – MEXICO

Kast – CHILE

Orsi – URUGUAY

Paz – BOLIVIA

Arévalo – GUATEMALA

Noboa – ECUADOR

Rodríguez – VENEZUELA

Peña – PARAGUAY

Diaz Canel – CUBA

De la Espriella – COLOMBIA

Ortega - NICARAGUA

Fujimori - PERU

 

Bukele – EL SALVADOR

 

Mulino – PANAMÁ

 

Asfura - HONDURAS

 

Abinader – REPUBLICA DOMINICANA

 

Fernández – COSTA RICA

 

Bolsonaro o Lula: sorpresas lógicas y paradójicas

 

Por Guillermo Virgili

Lic en Ciencia Política

Lógica paradójica

Si nos alejamos de cualquier postura voluntarista o preferencia emocional, o de valoraciones ideológicas, un análisis racional de lo que sucedió en Brasil el pasado 4 de octubre, indicaría que el resultado de las elecciones estaba dentro de lo posible, y más aún, hasta casi lógico. Además, es una gran lección para que aprendamos en la Argentina.

Lo que se denomina como ¨progresismo¨ en Brasil, presentó como principal candidato un encumbrado dirigente político de pasado gremial de 80 años, imbuido de las luchas obreras de fines del siglo XX, con tres períodos presidenciales casi cumplidos, alternado con su ¨delfín¨ remplazándolo durante un período y medio, -la ex presidenta Dilma Rousseff, también del PT, que fuera destituida por juicio político en 2016-, y que busca su cuarto mandato para eventualmente, culminarlo a los 85 años.

Ante esta propuesta del PT, partido nacido en el estado de Sao Paulo, en la zona más industrial y urbanizada del Brasil, cuna de las luchas obreras más importantes, el domingo 4 de octubre el electorado de este Estado se pronunció contundentemente contra este partido, donde el candidato a Gobernador de derecha, ganó con un 62 % frente al 36 % del candidato de Lula. En tanto que, paradójicamente el PT está haciendo base en los estados del Nordeste, -muy parecido a nuestro norte argentino-, zona más pobre, menos industrializada y tradicional de Brasil, donde el voto conservador y caudillista era hegemónico, tal es así, que de allí surgió el recordado ex presidente Fernando Collor de Mello, parangón brasileño del menemismo argentino.

¿Que explica esta gran paradoja? Según los cánones tradicionales, en las zonas más progresistas, industrializadas y dinámicas donde surgió el ¨trabalhismo¨, gana ahora la derecha de Bolsonaro, y en las zonas más atrasadas, pobres, tradicionales y conservadoras, en los bastiones de la derecha provinciana, ahora es el territorio que puede salvar a Lula de la derrota en el ballotage.

¿Progresismo anacrónico?

Más allá del resultado del próximo domingo 27 de octubre, hay un dato sociológico debe llamar la atención a todos los políticos brasileños, de aquí al futuro. Es evidente que el progresismo hoy está leyendo la realidad en forma algo anacrónica, codifica la realidad con categorías de análisis del siglo XX, en pleno siglo XXI. Si se sostiene aun desde este sector, que ¨la sociedad no se ha derechizado¨, es negar la realidad, se parte de una falsa premisa, y peor aún, a partir de esa consigna, no se trabajará socialmente para recuperar los sectores populares, hoy fuertemente socializados por las corrientes religiosas y políticas de la derecha.

Los viejos manuales de política también decían que la derecha tradicional, en los siglos XIX y XX accedía al poder a través del fraude electoral, promoviendo el monarquismo, dictaduras, o el voto socialmente restringido. Amplios sectores sociales estaban fuera de la ciudadanía, tales como las mujeres, grupos étnicos, minorías, nacionalidades, pobres, pueblos originarios, analfabetos, etc. A lo que debe sumarse los mecanismos espurios para violentar la voluntad popular, que estaban aceitados y bien ejercitados, como los que hegemonizaron la política argentina en pleno modelo agroexportador, entre 1880 y 1916.

Ya en el siglo XX en América Latina, la derecha echaba mano a los golpes de Estado, dictaduras militares, regímenes fascistas, o la directa intervención de la superpotencia continental -EEUU- que sacaba o ponía gobiernos en distintas republiquetas bajo su influencia, al estilo dominicano o venezolano, promovía secesiones o desmembramientos territoriales como en Panamá para manejar el canal interoceánico, o abortar la proliferación de los modelos revolucionarios que llegasen a emular a la Cuba castrista. Hoy el progresismo debe admitir que la derecha, a caballo de las nuevas tecnologías, las redes, la nueva comunicación, y de los cambios generacionales, aprendió a hacer política en el marco de las reglas democráticas y ganó la iniciativa social. Hoy parecería que el ¨progreso¨, pasa por superar el viejo progresismo, para dar lugar a una panacea de libertad, hiper-individualismo y anti Estado.

Son las religiones, estúpido…

Un capítulo aparte son los nuevos roles sociales que cumplen en la sociedad y la política, los grupos económicos supraestatales –multinacionales que facturan más que varios PBI de muchos países-, y los grupos sociales intermedios, entre ellos las Iglesias y las distintas creencias populares. La por entonces famosa consigna de que la religión era el ¨opio del pueblo¨, y por lo tanto superable y soslayable, hoy no da respuesta adecuadas a la necesidad de análisis del poder, ante el hecho evidente de la influencia que ejercen los credos de distintas denominaciones, en países como Brasil, donde tanto el catolicismo, como los evangélicos, son factores determinantes en los resultados electorales. Lo que otrora se entendía que eran ¨supersticiones¨ que debían decantar y desaparecer por el propio avance de la política científica, el positivismo, el racionalismo, hoy muestra revitalización con efectos políticos, sean creencias religiosas, identidades culturales y nacionalistas, adhesiones tribales, y otras fidelidades o posturas consideradas ¨irracionales¨ desde los cánones positivistas decimonónicos.

Por todo ello, la denominada ¨ola de derecha¨ continental, en la que se inscribe el triunfo de Bolsonaro Jr en primera vuelta, no es una sorpresa, como tampoco lo será si Lula –en ejercicio de su arte de hacer política- revierte el resultado en el balotaje. En medio del auge de la esclavitud, siempre aparece un Espartaco que alce su voz.

Final abierto. Para alquilar balcones.

 

 

Reforma electoral en Santa Fe: que cambios se incorporaron en nuestra provincia

 

Por Lic. Guillermo Virgili

Con la reforma constitucional de 2025 y la reciente ley electoral, quedó consagrado en Santa Fe el sistema electoral de tipo proporcional y la participación de la ciudadanía en las PASO, primarias que sirven para decidir quiénes serán los candidatos a los cargos en los distintos partidos políticos. Hay reelección del Ejecutivo, y la Legislatura gana en representatividad.

 

*PASO si ó PASO no, esa es la cuestión

Como dijimos en nuestra nota anterior, el régimen electoral en una democracia, comprende una serie de normas que regulan los procedimientos y la forma en que se traducen los votos que emiten los ciudadanos, en representación política en los distintos cargos y cuerpos colegiados de la estructura institucional del Estado. No es una cuestión de segundo orden.

Que un régimen electoral tenga uno u otra forma, pueden influir fuertemente en la vida política y en la democracia, y si a nivel nacional se discute la conveniente de derogar o no las PASO –Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias-, no es menor. En primer lugar, en los Estados Unidos, país tan simpático para muchos argentinos, las primarias, existen hace tiempo y la democracia interna dentro de los partidos mayoritarios, son históricas, amplias, con distintas formas participativas. Es paradójico que, quienes, desde partidos políticos locales admiradores de la política norteamericana, sean justamente quienes rechacen y quieran derogar las Primarias, toda una institución histórica en el país del presidente Trump y compañía. En tan sentido, y como excede a esta nota, invito a investigar en la IA que son los ¨caucus¨ norteamericanos.

Que haya o no haya las PASO, no es lo mismo. No se pueden esgrimir cuestiones presupuestarias para derogarlas, ya que la democracia no es un costo, es una inversión. Las PASO, fueron una conquista democrática que se logró a mediados de la década pasada y significó que los candidatos que presentan los partidos políticos en las elecciones, no salgan de una oligarquía de dirigentes partidarios que monopolizan el poder dentro del partido, sino que la ciudadanía elija al que considera más apropiado, por el voto popular. Otra alternativa fue la elección por los ¨ afiliados¨ a los partidos, colectividad hoy tan manipulable como indefinida. Se pueden mejorar o modernizar las PASO, pero derogarlas, es un gran retroceso para la calidad democrática del país. Con criterio sensato, en Santa Fe, han quedado vigentes.

Como vimos en la nota anterior, en Santa fe las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias –PASO-, para elección de candidatos de los distintos partidos políticos, que los habilitarán para participar de las elecciones generales, tendrán 5 boletas una por cada categoría de candidatos: Gobernador y Vicegobernador, Diputados provinciales, Senador Provincial, Intendente Municipal y Concejales, y la novedad son las internas múltiples para Vicegobernador, ya que podrán presentarse un candidato a gobernador con distintos candidatos a vice, cuyas boletas con distintas fórmulas competirán entre sí, aunque no se acumularán los votos de las distintas listas, tal como era en la antigua ley de lemas, que rigiera en nuestra provincia hasta 2003.

* Sistema proporcional o sistema mayoritario

Con la Reforma Constitucional de 2025, se eliminó la representación automática de 28 diputados para la primera minoría, y 22 diputados en forma proporcional para los restantes partidos políticos. Ahora las 50 bancas de diputados provinciales se repartirán en forma proporcional, por el sistema D'Hont, procedimiento que expresa más fielmente la cantidad de votos emitidos en la distribución de cargos.

Este sistema fue creado por el jurista belga Victor D´Hont en 1878, que instituyó un sistema de representación proporcional para asignar los escaños o bancas a las listas de manera proporcional al número de votos recibidos. Este sistema es el que ahora rige para distribuir los cargos en la Legislatura Santafesina, específicamente en la Cámara de Diputados.

El sistema que existía anteriormente, dispuesto en la Constitución de 1962, era una especie de sistema mayoritario, que buscaba asegurar mayoría absoluta al ganador de la elección, con el fin de dar gobernabilidad al sistema, y afianzar el bipartidismo. Obviamente castiga a las terceras fuerzas, y no representan fielmente la voluntad popular. Rigió algo similar en nuestro país, antes y durante la sanción de la Ley Sáenz Peña en 1912, donde el partido ganador se llevaba 2/3 de las bancas de diputados, sea cual fuera cantidad de votos que sacara.

En un ejemplo de una hipotética elección, antes y ahora, para distribuir las bancas de diputados provinciales sería el siguiente:

ELECCION

SISTEMA MAYORITARIO

(Constitución 1962)

SISTEMA ACTUAL

(Reforma 2025)

Partido A

1000 votos – 41 %           

28 Bancas

21 bancas

Partido B

700 votos – 29 %

11 Bancas

15 Bancas

Partido C

500 votos – 21 %

8 Bancas

10 Bancas

Partido D

200 votos – 8 %

3 Bancas

4 Bancas

Total:

2400 votos

50 Bancas

50 Bancas

 

Las conclusiones más evidentes son:

·         El partido ganador o mayoritario –o sea el del gobernador electo-, no se asegura mayoría absoluta (25 bancas) para aprobar leyes

·         Se amplía la participación de los partidos minoritarios en la Legislatura

·         La distribución de bancas se hará entre las listas de candidatos que hayan obtenido más del 4 % de adhesión popular, del total de inscriptos en el padrón provincial.

Para ampliar y profundizar sobre estos temas, sus efectos e implicancias, nos vemos en la próxima nota. Abrazo a todos.

Guillermo Virgili

Licenciado y Docente en Ciencia Política - UNR

 

Reforma electoral de Santa Fe Que cambia con la reforma electoral en nuestra provincia

 

Por Lic. Guillermo Virgili

El Senado provincial aprobó el proyecto tratado por diputados, con apoyo mayoritario de los bloques legislativos. Esta nueva ley implica algunos cambios significativos en el Régimen Electoral santafesino. ¿Qué modificaciones habrá en lo cotidiano en los procesos electorales?

 

*Que es un régimen electoral y en que influye en la vida política cotidiana

El régimen electoral en una democracia, comprende una serie de normas que regulan los procedimientos y la forma en que se traducen los votos que emiten los ciudadanos, en representación política en los distintos cargos y cuerpos colegiados de la estructura institucional del Estado. Es la forma de trasladar la voluntad popular en la conformación de los cargos políticos, de tal modo que represente fielmente esa voluntad en la distribución de poder entre las distintas fuerzas políticas

Que un régimen electoral tenga uno u otra forma, que establezca distintos procedimientos, representaciones, distribución de bancas, que establezca distintos criterios de delimitación territorial los distritos electorales, pueden influir fuertemente en la vida política y en la democracia. Puede expresar fielmente y en forma transparente la representación de la voluntad popular, puede orientarla de acuerdo a los distintos criterios políticos hacia ciertos objetivos, pero un sistema electoral restrictivo, puede violar o violentar la expresión de esa voluntad popular.

El régimen electoral comprende la regulación de:

·         El cuerpo electoral: quien tiene derecho al sufragio activo y elegir candidatos

·         Los postulantes: quienes pueden o no ser candidatos y postularse a ser elegidos para determinados cargos públicos

·         Los comicios: que forma tendrán, que forma tendrán los procesos electorales, y que organismos tienen a cargo la organización y fiscalización de los actos electorales

·         La distribución territorial: establece las circunscripciones o zonas en las cuales se llevarán a cabo la elección de los candidatos, cuantos formarán las listas y que jurisdicciones representarán

·         Campañas electorales: regula la duración, el acceso a los medios de comunicación, las formas de financiamiento, y atribuciones de los partidos políticos

·         Sistema de votación y escrutinio: fija la forma de votación, tipos de boletas, voto papel o electrónico, forma del conteo de votos y sistema de repartición de cargos de acuerdo a la cantidad de votos

El régimen electoral establece las reglas de juego que serán iguales para todos los ciudadanos, partidos políticos, postulantes, candidatos, electores y elegidos, y son obligatorias para las autoridades, tanto en ejercicio de sus funciones de fiscalización, como en la responsabilidad para otorgarle transparencia de los actos electorales.

 

* Que cambios se introdujeron en el Régimen Electoral santafesino

El Senado provincial aprobó por unanimidad el jueves pasado, la nueva ley electoral, que introdujo una serie de cambios respecto del sistema que regía en Santa Fe. ¿Qué cambia con esta reforma? Las novedades son las siguientes:

·         Siguen en vigencia en nuestra provincia, las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias –PASO-, para elección de candidatos de los distintos partidos políticos, que los habilitarán para participar de las elecciones generales. En dicha elección habrá 5 boletas una por cada categoría de candidatos:

o   Gobernador y Vicegobernador

o   Diputados provinciales

o   Senador Provincial

o   Intendente Municipal

o   Concejales

·         En las PASO, podrán presentarse un candidato a gobernador con distintos candidatos a vicegobernador, cada boleta con distintas fórmulas competirá entre sí, aunque no se acumularán los votos de las distintas listas, tal como era en la ley de lemas, que rigiera en nuestra provincia hasta 2003.

·         Se incorporó de esta manera, las internas múltiples para Vicegobernador, ya que como vimos antes, en las PASO, un mismo precandidato a gobernador podrá competir llevando hasta tres fórmulas diferentes de vicegobernadores que competirán de forma autónoma entre sí.

·         El porcentaje de votos mínimo que tendrán que alcanzar las distintas listas para poder pasar a las elecciones generales, pasa del 1,5 % al 1 % del total del padrón de ciudadanos habilitados para emitir el sufragio. Lo que posibilitará la participación de partidos políticos que obtengan ese mínimo.

·         En las elecciones generales la cantidad de boletas serán 3, lo que implica que se podrá votar lista completa de un partido político, o elegir un gobernador de un partido y diputados de otro partido. Igualmente, con intendentes y concejales. Las boletas serán tres:

o   Gobernador, Vice y diputados provinciales

o   Senadores provinciales

o   Intendente y concejales

·         Hay que recordar que, con la Reforma Constitucional de2025, se eliminó la representación automática de 28 diputados para la primera minoría, y 22 diputados en forma proporcional para los restantes partidos políticos. Ahora las 50 bancas de diputados provinciales se repartirán en forma proporcional, por el sistema D'Hont, procedimiento creado por un matemático de Bélgica y que expresa fielmente la cantidad de votos emitidos en la distribución de cargos.

·         Para el reparto de bancas en la Cámara de Diputados, se estableció la suba del piso electoral para ingresar en dicho reparto: las listas de candidatos que no superen el 4 % del total del padrón electoral, quedarán afuera. Ese piso anteriormente estaba en el 3 %.

·         Se incorpora el casillero de "Lista Completa": existirá esta opción en las elecciones generales, permitiendo al elector marcar un solo casillero para votar a todos los candidatos de un mismo partido o frente en las categorías agrupadas.

·         Se habilitará la posibilidad de presentar listas independientes para cuerpos legislativos (como diputados o concejales) sin la obligación de llevar un candidato a cargos ejecutivos (gobernador o intendente).

Para ampliar y profundizar sobre estos temas, sus efectos e implicancias, nos vemos en la próxima nota. Abrazo a todos.

 

Los cambios ideológicos y sociales en la democracia argentina: 15 años que fueron un siglo

 

Por Lic. Guillermo Virgili

En los apenas quince años que separan 2011 y 2026, el electorado argentino, ha producido cambios drásticos en su posición ideológica y en su visión de la política. La irrupción de la ola neoconservadora y la pandemia, son dos de los multiples factores que generaron cambios sociales profundos en la vida y la concepción colectiva.

2011: Tres candidatos progresistas lideraban las preferencias

En la Argentina de principios de la década de 2010, la hegemonía social y política giraba en los viejos ideales de justicia social y presencia del Estado en todos los aspectos de la vida personal y social. En el imaginario social, un Estado ausente era castigado con el ostracismo electoral y todos los gobiernos estatales, sean nacional, provincial y el municipal, pugnaban por un protagonismo, que hoy sería motivo de descrédito.

Recordando la elección presidencial de 2011, podemos ver que la presidenta de entonces, Cristina Kirchner obtenía su reelección con un 54,1 %, segundo quedó el ex gobernador santafesino, el socialista Hermes Binner con un 16,8 %, y tercero, el radical Ricardo Alfonsín con un 11,1 %, cuarto el gobernador peronista de San Luis, Alberto Rodríguez Saá con el 7,9 %, el ex presidente Eduardo Duhalde obtenía el 5,8 % y el izquierdista Jorge Altamira lograba un 2,3%.

Estos datos, son increíbles vistos desde la perspectiva política actual del electorado argentino. Ningún candidato de los hoy llamados, liberales, conservadores, o la extrema derecha, siquiera se asomaba a discutir la aplastante hegemonía progresista en el electorado argentino.

La metamorfosis social

Si nos atenemos al significado literal de la palabra ¨metamorfosis¨, término que hizo famoso Franz Kafka con su famosa obra literaria, ella significa una transformación, cambio o mutación profunda de una cosa en otra. Creemos que literalmente, lo que sucedió con la sociedad argentina en estos quince años entre 2011 y 2026, es justamente eso, una tremenda metamorfosis. ¿Cuáles son las causas? Esa es la clave del porqué de esta nota.

Algunos opinarán que el país es distinto, otros que las nuevas generaciones nacidas a principio de siglo piensan diferente, otros que los partidos políticos sufrieron una tremenda crisis y tal como se conocían en el siglo XX desaparecieron, que han aparecido nuevos valores y principios cívicos que moldearon la opinión pública, otros que la aparición de los medios informáticos y el surgimiento de las redes sociales, transformaron totalmente la mentalidad y el pensamiento social y personal de los argentinos, como en todo el mundo. También es respetable la tesis de que la sociedad y el mundo, no fue el mismo antes y después de la pandemia, lo que es lógico y admisible y quizás una de las causas más reales.

De una sociedad a otra sociedad: hacia el auge conservador y la apatía

Debemos admitir que la sociedad de principios de siglo y milenio, no es la misma que la sociedad actual. Los cambios son cada vez más profundos y acelerados. Hoy nuestra sociedad piensa, vota, valora y tiene prioridades totalmente distintas que las de quince años atrás, y es indiferente a otras que antes concitaban interés y definían elecciones y candidaturas. La vieja consigna de la ¨presencia del Estado¨, hoy no concita la misma adhesión y efecto que entonces. Hoy la ´libertad´ parece ser la vedette.

Para parangonar o comparar estos tres lustros, vale ejemplificar como empezamos, con datos electorales, para después ahondar en una segunda nota, sobre las causas de estos cambios. En 2025 la participación electoral se desplomó al 68 %, cuando el promedio siempre rondó entre el 77 y el 80 %, lo que denota el fenómeno nada desdeñable del ausentismo y la apatía en un país donde el voto es obligatorio. En esos comicios, La Libertad Avanza -partido político de derecha que ganó un balotaje dos años antes con el 56 %, hace quince años no existía- aún obtenía el 40,8 %, en segundo lugar, quedaba Unión por la Patria que reunía distintas vertientes peronistas, alcanzaba un 31,7 %, Provincias Unidas que giró alrededor de la vieja estructura de la UCR alcanzó el 5.1 %, y la izquierda del FIT sumó 3.7 %. Gran dispersión de partidos provinciales, y la presencia en algunos distritos del PRO solo o aliado, nuevo partido fundado en 2005 por el ex presidente Mauricio Macri, que también es otra de las novedades políticas del siglo XXI en la Argentina.

ELECCIONES 2011

ELECCIONES 2025

Cristina Kirchner

54.1%

La Libertad Avanza

40,8 %

Hermes Binner

16,8 %

Unión por la Patria

31,7 %

Ricardo Alfonsín

11,1 %

Provincia Unidas

5,1 %

Alberto Rodríguez Saá

7,9 %

Izquierda

3,7 %

Eduardo Duhalde

5,8 %

Otros partidos

25 %

Jorge Altamira

2,3 %

 

 

AUSENTISMO

20,6 %

AUSENTISMO

32,1 %

 

Comparando estos datos, realmente, es OTRO PAIS en apenas 15 años. ¿Cuáles son las causas?. Ese es el tema de la próxima nota.

Hasta la vista amigos.